CAPITULO 4
Ha pasado cerca de un mes desde que conocí a Lolis, hacedos semanas terminamos de mudar todas las cosas del departamento de Jaejoong,el de ella es mas pequeño, pero no menos cómodo, yo cocino por las dos y no memolesta, me encanta cocinar, además ella lava los platos, aunque hace pucherosmientras lo hace, pone música y baila y canta, yo en particular odio esaactividad con música o sin ella, debo aceptar que extraño la comida deJaejoong y verlo recién despertado antesde entrar al baño y darse una ducha o lavarse la cara antes de desayunar,decirle que me iba fue difícil para mí, sobre todo por su mueca de decepción
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Después de hablar con Lolis acerca de mudarme a unasemana de que ella se ofreció en una de nuestras conversaciones, decidí que eralo mejor, después de que la noche anterior Jaejoong llego ebrio y con una marcamorada en el cuello, él es un adulto, y es soltero, y yo debo tragarme lahorripilante sensación en el estomago y el apretón en mi pecho, por eso que sé,son celos.
-Jaejoong- di un pequeño brinco cuando el entró aldepartamento, se veía avergonzado, se dirigía hacia su recamara, cuando lodetuve.
-Necesito hablar contigo, solo será un momento- señalé elsofá para que tomará asiento en frente de mi.
-Sí- se sentó expectante.
-Conoces a Lolis, ella es alguien en quien puedo confiar,aunque bien no tenemos mucho de conocernos, la verdad es que pienso que es lomejor, ella está viviendo sola y siento esa necesidad de cuidar de ella, aunqueella no quiera ni lo necesite, compartiremos gastos, y podrás tener tudepartamento para ti nuevamente, creo que todos ganamos- dije esperando algunareacción.
-¿Es por lo de anoche? Fue idea de Yoochun, uno denuestros amigos cumplía años y nos pasamos un poco de copas, el hematoma en elcuello realmente no fue nada, nada sucedió anoche, Yoochun estaba también ahí,fue solo una situación que se nos salió un poco de las manos-
-Jae, está bien, realmente no tienes ninguna obligaciónde darme explicaciones, como la inquilina de una de tus habitaciones no hayningún derecho- interrumpí, reparando en mi tono resentido en la palabra derecho.
-Eres más que eso, te considero una amiga, y fue unafalta de respeto no avisar que llegaría tarde y además llegar en ese estado.
-El punto Jaejoong es que Lolis me había hecho lapropuesta desde la pasada semana y estaba considerando en si debía o noaceptarlo, algunas situaciones pasaron cuando ella te pidió trabajo y eso mehizo decidirme, te habría dicho anoche de haber llegado antes o en mejorestado- no pude evitar mi tono rencoroso, el solo mostró una cara de decepcióny con una sonrisa que no llegaba a sus ojos me ofreció su ayuda para mudarme, agradecí y me encerré en mihabitación, llame a Lolis para contarle lo ocurrido.
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-¿Recordando viejos tiempos?- Preguntó Lolis, sentándoseen la alfombra en frente de mi.
-Algo así, recordaba cuando le dije a JJ que me iba-Sonreí – ¿No deberías estar en el café?- pregunte desconcertada.
-Estoy probando una teoría. Cada tarde cuando estoy en elcafé, el amigo guapo de cabello negro de Jaejoong, llega aproximadamente unahora después de que yo llegué, pide un capuchino mediano, me da una sonrisadespampanante y cuando me entrega el dinero del café su mano roza la mía- diceperdiéndose un poco en sus pensamientos, haciendo muecas de frustración.
-¿Y tu teoría es…?- Pregunto esperando su respuesta.
-¿Crees que le guste? Lo suficiente para estar pendientede a que hora llego a trabajar, o que solo sea porque va a la misma horasiempre ¿no crees?- Cuestiona haciendo pucheritos.
-Él te gusta- acusé, sabía que lo negaría si se lopreguntaba.
-Me gusta, pero he sufrido tanto, él es un playboy, noquiero ser su juguete, además es famoso y tiene mucho dinero y has visto laschicas que esta detrás de él, soy la peor opción que podría tener, no quierosufrir- Se recuesta sobre la alfombra, pataleando desesperadamente.
-No digas eso, eso tu no lo sabes, el es una buenapersona, aunque no pondría mis manos al fuego por él porque no lo conozcotanto, si te gusta inténtalo-
-¿Lo intentarías tú con Jaejoong?- Me pregunta a la vez.
-No lo sé, probablemente-
-Gracias, debo irme ya, no quiero atrasar mi hora desalida demasiado, te quiero omma, nos vemos después, deberías salir con JJ, eltambién te extraña- salió un poco abatida y me dejo igual.
>Lola
Salí corriendo con dirección al café, según mis cuentasYoochun no debería estar en el café, aceptar que me gustan sus sonrisascoquetas es difícil, porque eso lo haría real y no estoy lista para eso.
Llegue al café y comencé mi turno, la tarde pasó lenta ysin ninguna señal del pelinegro, obviamente no estaba al pendiente de lo que yohacía o dejaba de hacer.
-Que extraño, Yoochun oppa no vino hoy- Comentó Hye Jin,una de mis compañeras, alta, delgada, pelirroja.
-Tal vez ya se aburrió de la amargada extranjera- comentoMin Ju, la rubia oxigenada, tan alta y delgada como Hye Jin.
-Ni siquiera creo que le haya llamado la atención algunavez, solo ¡mírala!, enana, gorda, fea- Lo dicen en un tono lo suficientementealto para que cualquiera escuchara.
-Sí, tienes razón, quien podría fijarse en ella- Cansadade escuchar su verborrea, aventé ligeramente el trapo con el que limpiaba el mostrador.
-Chicas, mi turno termina, asegúrense de cerrar bien, hasta mañana- me despedí moviendolos dedos lentamente y salí molesta tomando mi chaqueta.
-Estúpidas chicas plásticas, algunas tenemos las neuronasfuncionales, seguramente todos los químicos que se ponen en la cabeza lastienen mal-
-¿Las chicas bonitas acostumbran a hablar solas?- Seescuchó detrás de mi haciéndome saltar.
-¿Qué haces aquí?- Pregunté con el corazón latiendo taquicárdico,ignorando su comentario, que segura estoy me sonrojó.
-Venía por un café, pero mi vendedora favorita salió huyendoy maldiciendo a sus compañeras, así que la seguí, es tarde ¿no crees?- preguntóserio.
-Empecé mi turno tarde, estoy bien, solo ve, compra tucafé y déjame sola- di media vuelta y seguí caminando soportando apenas laslagrimas.
-Hey, ¿Eres extranjera no? Tal vez quieras que te muestreCorea, podemos empezar por mi cama- me detuvo un chico cerca de los veinticincoseguramente, sonriendo con lascivia.
-Primero conozco el basurero antes de estar cerca de tucama- levante una ceja y lo deje atrás pero me detuvo.
-Ya no es una opción muñeca- susurró en mi oído apretándomecontra él.
-Quítate- golpeé su pecho, alejándolo sin mucho éxito.
-Deja a mi chica, es pequeña, y se la pasa refunfuñando yhaciendo pucheros, pero es mia y no pienso compartirla- Yoochun me separó delcuerpo del chico.
-¿Crees que ser famoso y adinerado te da el derecho demeterte?- Pregunta incrédulo y molesto el tipo.
-No, pero conocerla sí me da el derecho, así que ¿te vasahora o esperas a ser golpeado?- Dice altivamente Yoochun, el tipo suelta elprimer golpe, pero no esta ni cerca de tocarlo. Yoochun regresa el golpe y lotira, dejándolo sentado.
-Solo lárgate y no vuelvas a aparecer, la próxima vez noquedará solo en esto- tomo mi mano y prácticamenteme arrastró, mis zapatos taconeaban el suelo por la rapidez con la que me movía.
-Lo bueno es que estabas bien- comentó aun sin soltar mimano.
-Que te den- halé mi mano molesta y camine sola un pocomás rápido.
-No me gusta mucho el cambio de roles, pero si a ti te vaeso, podría hacer un esfuerzo-Pude sentir la sonrisa en su voz.
-¡Carajo! ¿Qué es lo que quieres de mi?- Pregunté encarándolocompletamente exasperada.
-Una cita, sin todos esos prejuicios sobre mí que tienes,ni esa barrera hostil- La seriedad con la que respondió me dejo perpleja.
-Invita a Jaejoong, y llámame cuando tengan un día libre-
-¿Te gusta Jae Hyung? Porque no es que no seas hermosa,pero no eres su tipo, o tal vez lo serías en otra situación-
-No quiero estar sola contigo, juntemos a JJ y a Gene yen e proceso tal vez pueda confiar en ti- lo interrumpí.
-Me gusta esa idea, sin ayuda pueden tardar demasiado,eres lista y hermosa y valiente, dame una oportunidad- Su mirada eratransparente y me puso nerviosa, me acerqué, busque una pluma en mi bolso ytome su mano anotando mi número.
-Llámame cuando tengas el día y… gracias- le di un besoen la mejilla poniéndome de puntillas y caminé los pocos metros que meseparaban de mi departamento, subí las escaleras corriendo y una vez que lleguéhasta donde estaba Gene salte emocionada.
-¡Tendremos una cita!- Grite emocionada.
-Eso es genial beba, ¿cuando será tu cita?- Me preguntatan emocionada como yo.
-Amm, no omma, “tendremosuna cita” te incluye, JJ vendrá y tú también, por favor, no quiero estar solacon él, tal vez quiera propasarse, imagina como estarías si tu hija es acosadapor ese sexy y hermoso y tierno chico- me ve sería.
-No pareces muy disgustada con la idea, pero está bien, siasí te darás una oportunidad- Sonríe por mi sonrojo y solo beso su mejilla ycorro a mi habitación, tal como lo haría con una madre, escucho su risa desdeel cuarto y me dejo caer en la cama.
No se que sucederá, pero quiero arriesgarme.

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